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POST-TREMOLINA

COMER EN MADRID

COMER EN MADRID

Pues ya estoy aquí de nuevo. Madrid en Agosto ha resultado ser un desierto, lo cual, tras el marasmo de turistas que inundaban Barcelona ha sido todo un alivio. Aunque algunos de los objetivos a visitar (las flamantes CD-Drome Español y Radio City) estaban enfermos o de vacaciones el apoyo logístico brindado por Los Kaken ha logrado que vuelva a Irun con 30 discos, media docena de libros y una sensación de buen rollo que espero no me abandone nunca.

Pero como no solo de indie vive el hombre aquí va una pequeña lista de lugares donde alimentar el cuerpo para que este pueda soportar duras jornadas de Vinyl Hunt. Invito a los madrileños que pasen por aquí que completen este mínimo catálogo con datos más precisos.

Lo primero es destacar la modesta pero eficiente carta de El Rey De Los Tallarines. Un local en el que ponen los mejores tallarines que nunca jamás haya probado en un Chino. Mejores incluso que los del Japonés caro de Irún.. La masa la hacen ellos a la vista de todos y tiene una textura indescriptible. Riquísimo está también el pollo con salsa de curri rojo y el pato a la pekinesa. Lógicamente volví al día siguiente. Tenía muy buena pinta lo que estaban comiendo en otra mesa. Creo que era tofu hervido.

Lo segundo es reconocer mi ignorancia hacia un plato que según parece es muy común en Andalucía y que yo torpemente desconocía. Resulta que los flamenquines son deliciosos. Yo en un principio pensaba que lo que iba a comer era carne de flamenco, pero no. Era carne de ternera con queso y jamón enrollada y luego empanada. Creo que el lugar se llamaba La Giralda, pero no lo apunté en mi recién adquirido Moleskine. Tendré que viajar más hacia el sur porque entre estos flamenquines y TODO lo que sirvieron en el restaurante andaluz al que me llevó Pameli Polaino el verano pasado creo que me estoy perdiendo algo MUY IMPORTANTE.

Otra pequeña sorpresa fue el Fast Good que tiene el señor Ferran Adriá cerca del Santiago Bernabeu. Hamburguesas (enormes), bocadillos o huevos con patatas elaborados con productos de calidad y patatas fritas que sabían como las de casa. No sé que opinará el crítico gastronómico de El País, pero el capuchino con chocolate blanco estaba muy bueno. Por un inoportuno catarro no me apeteció tomarme un helado, que me recomendaron enormemente.

Hamburguesa también fue lo que comí cerca de las tiendas cool de Carolina Herrera, Loewe o Camper. En Alfredo's Barbacoa (¿se llamaba así el sitio?) también las hacen con carne de verdad y se muestran en el plato de un tamaño retador. Aunque tras ver el entrecot con el que obsequiaban enfrente de mí a la señorita Paula, pues como que dan ganas de volver para poder indagar en su cárnica carta.

No menos cool fue el catering que cogimos en Hespen & Suarez para devorar mientras veíamos los episodios “perdidos” de Perdidos. La mozzarela con pisto o los rollitos de hoja de parra con arroz o como se llamen de verdad me parecen simplemente imprescindibles para la correcta alimentación del hombre moderno. Bonita tienda la de H&S y bonito el obsequio de la señorita Pameli Polaino; un bol chino para que coma sopa de mijo. Destacar que en H&S venden los deliciosos gofres de París que fábrica en Bélgica Jules Destrooper. Comer uno significa no poder para hasta que la caja esté vacía.

Repetí en Gumbo, donde me encontré a una irunesa también adicta a los Tomates Verdes Fritos, y disfruté en Este o Este, restaurante sirio en plena calle Manuela Malasaña. La ensalada de pasta con codorniz encebollada estaba muy rica, así como lo que sacamos para picar, que no recuerdo como se llamaba, pero que recordaba al Falafel. ¡Qué delicia el postre!. Sobre el dulce en la gastronomía árabe creo que dedicaré un post entero otro día.

También estuvo bien la tosta comida en un restaurante catalán, recurso in extremis ante la falta de lugares de comida madrileña típica abiertos. Pero, eso sí, alguien les tiene que enseñar a esos catalanes de pacotilla cómo realizar una escalibada en condiciones.

Y me dejo la cena en casa del grupo rival de Los Kaken...Las Pulpas; Humus casero y tomate con mozzarella entre los platos estrella para una velada que terminó en la populosa Verbena De La Paloma, acontecimiento algo menos castizo de lo que en un primer momento podía suponer, pero tan parecido a las fiestas patronales de por aquí que casi suelto una nostágica lagrimilla.

Y mañana más.

6 comentarios

tremolo man -

Rectifico: El bol es para comer sopa de miso, que creo que el mijo es otra cosa.

pameli -

seor love, en griego, esas hojas rellenas se llaman "dolmadakia". no hay de qué.

tremolo man -

Pues en el Restautante Turco que hay en la calle San Martín también los sirven. No se como se llaman porque me los pusieron en un menú degustación.

loveof74 -

"rollitos de hoja de parra con arroz"

leñe, me encantan! los prbé en PAris en mi ultima visita

alguien sabe como se llaman?

Tremolo Man -

Nos vamos pisando los talones...un dia de estos nos damos un cabezazo. Espero poder ampliar la información gastronómica en próximas fechas (y viajes)

Miguel -

con lo bien que me hubiera venido este post una semana antes! :D Me lo guardo para la siguiente!

Por cierto! hemos andado muy cerca! :D